domingo, 4 de julio de 2010

Una piscolita con la Soledad


Tengo todo pero no tengo nada. Lo que puedo pedir, mi mamita me lo da. Pero son cosas materiales, que no me enriquecen, lo único que hacen es engañarme y alejarme del verdadero concepto de la felicidad.
No puedo sonreír. Así lo intente, hay algo que me atrapa la boca para que no pueda siquiera abrirla. Ni para hablar, a veces siento que se me acabó el tema de conversación, que ya lo dije todo cuando en realidad no dije ni una sola palabra.
No siento el cariño de nadie, ni siquiera de mi “enamorada”. No tengo ningún amigo acá. Hay uno que se acerca a serlo pero en realidad tiene preocupaciones más importantes que ver cómo está este niño sufrido. Sufrido por eso mismo, me quede solo. Más solo que nunca.
Mi amigo de Trujillo, el que en realidad lo considero así. A veces lo hace, en realidad yo tampoco me preocupo mucho por él, así que no lo culpo. Yo estoy solo en este reto de llevar mi vida alejado de mi familia, personas que en realidad me quieren pero que por la distancia no pueden demostrármelo como quisiera.
Hablaba de mi enamorada, lo puse antes entre comillas ¿no? Hace bastante tiempo no estaba en una relación así con una persona por miedo. Sí, no puedo confiar en nadie, me cago de miedo. Hace poco vi una frase muy buena: El miedo desaparece gracias al amor, pero el amor nos da miedo. Eso me pasa. No quiero que me hagan daño.
Mucho más cuando últimamente siento que no le importo. Soy muy enamoradizo, me apego demasiado, me aferro intensamente cuando siento que algo por fin es realmente mío. Tal vez haga mal, cada uno tiene su vida, pero la diferencia entre la otra persona y yo es que siento que no la tengo. Suelo hacerme la idea de que esa persona lo es. Hasta que se va y vuelvo a la incertidumbre.
Cigarro, cada vez que siento un ligero vacío dentro de mi voy en busca de él. Así luego me den nauseas, lo necesito. En los últimos días fue bastante requerido. Así como en este preciso instante.
La llamo por molestarla “Soledad” y es eso mismo lo que me ha hecho sentir recientemente. Trato de ser el mejor enamorado, pero a veces ya no se qué más hacer ¿acaso ya se aburrió de mí? Si me conocen más de un día tal vez puedan sentir eso. Pero lo que nunca va a dejar de sentir esa persona que quiero conmigo es amor. Si creo que para algo soy bueno es para amar. Mi mayor virtud es esa y es lo único que quiero que también hagan conmigo.

jueves, 17 de junio de 2010

Sigue siendo platónico


Siempre fuiste lo más raro e inusual de toda mi galaxia, aunque tal vez hubieras podido convertir este sentimiento en algo diferente. Ahora tú estás en algún desierto, afligido, solo e inconcluso. Sin entender nada, ni imaginar que mi sueño sería el llegar a ti.

martes, 1 de junio de 2010

¿Otra vez?


Otra vez me vuelvo a sentir en el aire, otra vez no me importa hacer nada más que abrazarte, otra vez lo único que veo en mi mente eres tú, otra vez mi cuerpo está adormecido, otra vez quiero vivir para hacerte feliz... otra vez me siento enamorado.

domingo, 30 de mayo de 2010

No confio ni en ti, ni en el alcohol


¿Por qué no puedo confiar en nadie? A veces pienso que el amor fiel y leal es imposible. Siempre uno(a) es propenso a engañar. Es más, con unos tragos encima te puedes hasta olvidar por una noche de que tienes enamorado, novio, esposo y pasar la noche más divertida y a la vez “prohibida”. Soy un ermitaño de mierda y tal vez iluso porque sigo pensando que existe ese amor que se ve en las películas, ese amor que parece ser perfecto. Lo de ermitaño lo decía porque aún tengo la idea de que viviendo solo en una isla con la persona que amo sería el más feliz del mundo, eso en la actualidad es ilógico. A veces creo que ese sería mi mundo ideal, detesto tanto a las personas (excepto a la gente que quiero), creo que hay mucha gente malvada que para lo único que sirven es para arruinar la vida de los demás. Es por eso que no puedo confiar en nadie, porque hay otros que se las ingenian para destrozar lo hermoso que puede ser el amor fiel y leal sólo por pasar un buen rato o meterse un buen polvo. Bueno, también depende mucho de la otra persona, pero con alcohol, a veces no piensas.

lunes, 3 de mayo de 2010

Un mal día

Las horas de sueño no calman la angustia de sentirte una “cagada”. El tiempo que utilizas o desperdicias en hacer cosas tampoco. Existen pues, esos días en que no le encuentras sentido a la vida o te sientes enteramente infeliz. Antes eran más recurrentes, ahora suelen aislarse o esconderse de mis pasos, pero están.

En estas circunstancias a parte de pensar en mi familia, pienso en una chica pero no sé en quién. Las mujeres pasaron, siempre pensé que la de turno era la indicada y moría por estar con ella, luego se desvanecía…

¿Por qué? Porque no era para mí, pero la ilusión que tengo de ser realmente feliz con una chica nadie me la quita y seguiré teniéndola hasta que por fin llegue.