Las horas de sueño no calman la angustia de sentirte una “cagada”. El tiempo que utilizas o desperdicias en hacer cosas tampoco. Existen pues, esos días en que no le encuentras sentido a la vida o te sientes enteramente infeliz. Antes eran más recurrentes, ahora suelen aislarse o esconderse de mis pasos, pero están.
En estas circunstancias a parte de pensar en mi familia, pienso en una chica pero no sé en quién. Las mujeres pasaron, siempre pensé que la de turno era la indicada y moría por estar con ella, luego se desvanecía…
¿Por qué? Porque no era para mí, pero la ilusión que tengo de ser realmente feliz con una chica nadie me la quita y seguiré teniéndola hasta que por fin llegue.

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